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La Taxonomía Europea se ha convertido en un elemento estratégico para impulsar la financiación sostenible y aumentar el valor de los activos inmobiliarios.
En el ámbito inmobiliario, la Taxonomía Europea define los requisitos que deben cumplir determinadas actividades para ser consideradas sostenibles desde el punto de vista ambiental. Entre ellas se encuentran la construcción de edificios nuevos, la rehabilitación de inmuebles existentes y la adquisición y propiedad de activos.
Su aplicación resulta especialmente relevante para inversores, fondos, entidades financieras, promotores, grandes empresas sujetas a reporting ESG y propietarios de activos que desean acceder a financiación sostenible o reforzar el posicionamiento de sus proyectos ante el mercado.
La alineación con la Taxonomía Europea se ha convertido en un aspecto cada vez más valorado en las operaciones de inversión, financiación y gestión de activos, contribuyendo a mejorar la competitividad y el atractivo de los proyectos inmobiliarios.
La Taxonomía Europea y las certificaciones de sostenibilidad responden a objetivos diferentes, aunque su aplicación es totalmente complementaria.
La Taxonomía establece el marco regulatorio europeo para determinar si una actividad económica puede considerarse ambientalmente sostenible. Su enfoque se basa en el cumplimiento de criterios técnicos definidos por la normativa, lo que permite clasificar los proyectos de forma objetiva.
Por su parte, certificaciones como BREEAM, LEED o WELL ofrecen una visión más amplia del comportamiento sostenible de los edificios, evaluando aspectos relacionados con la eficiencia energética, el bienestar de los usuarios, la gestión de recursos o la calidad ambiental de los espacios. Estas certificaciones permiten, además, diferenciar los activos y reforzar su posicionamiento dentro del mercado.
La combinación de ambos enfoques permite a propietarios e inversores cumplir con los requisitos regulatorios y, al mismo tiempo, incrementar el valor y la competitividad de sus activos.
En Almar Consulting asesoramos a inversores, promotores y propietarios de activos en el proceso de evaluación y alineación con la Taxonomía Europea.
Nuestro equipo analiza el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos por la normativa, verifica el principio Do No Significant Harm (DNSH) y las salvaguardas mínimas, identifica posibles desviaciones y define las medidas necesarias para mejorar el grado de alineación de cada proyecto.
Este acompañamiento facilita el acceso a financiación sostenible, fortalece las estrategias ESG y permite anticiparse a un entorno regulatorio cada vez más exigente, aportando seguridad y valor añadido a las inversiones inmobiliarias.
La Taxonomía Europea se ha convertido en un elemento estratégico para el sector Real Estate, impulsando un modelo de inversión más transparente, responsable y alineado con los objetivos de sostenibilidad establecidos por la Unión Europea.
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